Número 12 | Septiembre de 2010
Paseo María Agustín nº 20 Zaragoza - 50004     Tfno.: 976 28 06 60      jpl@unizar.es Normas/plazos para la propuesta de artículos
(call for papers)
imprimir
 
Historia y presagio. Poesía inédita del crítico de arte Vicente Aguilera Cerni
 
 

El Museo Salvador Victoria presentó el pasado mes de mayo el libro de poemas inédito del crítico de arte Vicente Aguilera Cerni (Valencia, 1920 – 2005). Como en cada una de las inauguraciones de sus exposiciones temporales, el museo volvió a reunir a artistas, críticos de arte, profesores y vecinos de la localidad, esta vez para presentar el segundo número de la colección Los Documentos del Museo, una línea editorial que el museo desarrolla en paralelo a la edición de los catálogos de su colección permanente y de las exposiciones temporales.
 
La presentación corrió a cargo de Román de la Calle, catedrático de Estética e Historia del Arte en la Universidad de Valencia, crítico de arte y exdirector del Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM) desde que fuera cesado por la Diputación de Valencia, por oponerse a la censura de las fotografías relacionadas con el “Caso Gürtel” de la exposición Fragmentos de un año.
 
Bajo el título de Historia y presagio, el libro, coeditado por el Museo Salvador Victoria y la Asociación Española de Críticos de Arte (AECA), recoge los poemas inéditos que el crítico de arte, investigador y ensayista valenciano Vicente Aguilera Cerni escribió en 1941, con apenas 20 años de edad, en el duro periodo de posguerra. La impecable trayectoria profesional en el ámbito del arte contemporáneo de Vicente Aguilera había soslayado su faceta poética, que se pretende recuperar ahora con esta edición. Con ella, “completamos bibliográfica y vitalmente una tesela más de ese mosaico de actividades, pensamientos y entregas que fue la existencia de Aguilera”, señaló Román de la Calle.
 
EL LIBRO
 
El volumen contiene un total de 17 poemas. Les precede una introducción que el propio autor titula como “Notas y advertencias”. El poemario recoge la amarga experiencia de nuestra Guerra Civil, que el joven Aguilera Cerni aborda con un tono épico que habla de esperanza y convierte el dolor en semilla de futuro, como expresa en uno de sus poemas: “Nunca saben los hombres, que profundos secretos guarda la muerte, porque sobre la vida acribillada, surgieron flores de su mismo sueño”.
 
   
El prólogo está a cargo del senador socialista y alcalde de Rubielos de Mora, Ángel Gracia, recordando  en su texto el compromiso del Museo Salvador Victoria con la difusión de la obra de los artistas de la segunda mitad del siglo XX, que crearon "un arte libre en una España sin libertad, luchando por sus ideales con el pincel, el cincel o la pluma”. “Junto a ellos -añade-, también estuvo, viviendo y escribiendo por el arte y para el arte, Vicente Aguilera Cerni, el gran crítico que apoyó, fomentó y divulgó las corrientes artísticas de la vanguardia española en la posguerra y en las décadas siguientes".
 
Marie Claire Decay, viuda de Salvador Victoria, de cuya trayectoria artística se hizo eco el crítico valenciano en numerosas ocasiones, recuerda en un emotivo texto el apoyo de Aguilera a la labor creativa de los artistas de la generación de los años 50, que forman el grueso de la colección permanente del museo de Rubielos.
 
“El crítico que nació poeta” es la aportación al bloque introductorio del volumen, firmado por Fernando Alvira y Jesús Cámara, presidente y secretario respectivamente de la Asociación Española de Críticos de Arte.
 
Por último, la introducción a los poemas está firmada por Román de la Calle, presidente de honor de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte, en la que fue compañero y amigo de Vicente Aguilera. En su texto destaca la madurez de los poemas, los únicos escritos por el historiador y teórico del arte, cuando era muy joven, pero que fueron conservados cuidadosamente por el autor y después de su muerte por su hija Mercedes.
 
 
Su título “Historia y Presagio” es para Román de la Calle revelador del contexto vital en que fueron escritos, después de la guerra civil, del que emergen con “fuerza, resolución y entusiasmo en aquella perpleja y sojuzgada Valencia de la posguerra”, tejidos de “realismo y sueño” como dice el propio Aguilera Cerni.[1]
 
La colección Los documentos del Museo impulsada desde el Museo Salvador Victoria, fue creada con el objetivo de sacar a la luz textos sobre el ambiente y el pensamiento en que se gestaron las corrientes informalista y abstracta de la generación de los años 50 en nuestro país. Fija su atención en textos de especial significación que complementan desde la creación literaria la actividad de los artistas plásticos. Son textos “premeditadamente desconocidos o buscadamente olvidados”, como sostiene el alcalde de Rubielos Ángel Gracia. La serie se inició con la Cantata del Recuerdo, dedicada por el escritor Eduardo Chicharro a los pintores Lucio Muñoz y Amalia Avia con motivo de su boda.
 
EL AUTOR
Vicente Aguilera fue un elemento clave en el panorama del arte contemporáneo de nuestro país en general, y en el de la comunidad valenciana en particular. Dirigió revistas como Arte vivo o Suma y sigue del arte contemporáneo, impulsándola en las vertientes crítica y sociológica. Lideró grupos como el Parpalló (1957), que aglutinó a artistas de la talla de Andreu Alfaro, el Equipo Crónica (1964), formado por los pintores Rafael Solbes y Manolo Valdés, o Antes del Arte (1968). Entre sus trabajos, destacan Panorama del nuevo arte español (1966), El arte impugnado (1969), Julio González: itinerario de una dinastía (1973), Diccionario de arte moderno (1980), Luis Prades (1981), Ripollés (1982), así como la dirección de una Historia del arte valenciano.
 
Aguilera Cerni es el crítico de arte español con mayor reconocimiento internacional, desde que fuera galardonado con el Primer Premio Internacional de la Crítica de Arte en la XXIX Bienal de Venecia (1958), la Medalla de Oro de la Academia de los 500 de Roma, y la de la Presidencia del Consejo de Ministros de Italia (1965). Fue distinguido con el premio de las Letras Valencianas (1989), e investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Politécnica de Valencia (1990). Fue Presidente de la Asociación de Críticos de Arte de España y President del Consell Valencià de Cultura. El escultor vasco Jorge Oteiza, muy crítico con los críticos de arte, llegó a manifestar de Aguilera: “destaca su rigor científico, su penetración del análisis, y la atención con que sigue el proceso del pensamiento creativo”.
 
Un dato definitorio de la personalidad de Aguilera Cerni lo aporta Juan Ángel Blasco Carrascosa en su laudatio del nombramiento del crítico de arte como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Valencia: “Un adolescente de 17 años de edad, se afilia a las Juventudes Socialistas Unificadas y, dejando atrás familia, amigos, estudios y comodidades, se marcha al frente. En Madrid, se ocupa de dirigir una revista combativa cuyo título es Trincheras. Aquí se define a Vicente Aguilera Cerni: un intelectual comprometido al servicio de la libertad y del progreso”[2].
 
EL MUSEO DE VILAFAMÉS
 
Cabe destacar, además, su papel como impulsor y director fundacional del Museo Popular de Arte Contemporáneo de Vilafamés (Castellón), inaugurado en 1970, que alberga el prestigioso Centro Internacional de Documentación Artística (CIDA). Aguilera Cerni consiguió aglutinar el compromiso de artistas, críticos de arte y del ayuntamiento, para convertir Vilafamés en un enclave cultural que mostrara la viabilidad de la simbiosis entre Arte, Historia y la vida cotidiana de un pueblo: la asimilación de una nueva estética como un hecho cotidiano.
 
El museo se instala en el Palau de Batle, un edificio de mediados del siglo XV, reformado posteriormente en el XVIII, que fue adquirido por la Diputación Provincial en 1971. En sus comienzos, con un contenido de 600 obras pertenecientes a 85 artistas, el proyecto museístico planteaba la viabilidad de descentralizar la actividad creadora de los grandes centros de la cultura artística contemporánea. Algo que se consiguió en este rincón valenciano, gracias a la colaboración entusiasta de artistas y el patrocinio de la diputación provincial y del ayuntamiento de la localidad.
 
Las obras, cedidas en calidad de préstamo o depósito por sus propios autores, nutren los fondos del museo. Pueden ponerse a la venta si así lo desean los cedentes. Obra en continua renovación, que permite la actualización continua de los fondos. La renovación de las obras evita el eventual riesgo de la pérdida de representatividad de la obra, ante el trepidante ritmo del consumo cultural. La presencia de un museo de arte contemporáneo atrae a artistas e intelectuales que adquieren y restauran viviendas en su zona más antigua, configurando un nuevo foco cultural.
 
Jaime Millás, sostenía en un artículo publicado en la revista Tiempo, en 1972: “Quizá podamos seguir demostrando que la cultura artística puede servir de modo decisivo al mejoramiento de las condiciones de vida de una comunidad humana concreta, de una parcela claramente identificable, dentro de la noción abstracta de ‘pueblo’ ”[3].
 
¿Puede ser un museo de arte contemporáneo el móvil del desarrollo de un pueblo de interior? Aguilera Cerni llevó a la práctica esta hipótesis, cuando desde la capital valenciana buscaba un lugar donde desplegar esa experiencia: “Se busca pueblo aislado del turismo, con aire mediterráneo, cerca, con posibilidad de abrirse al arte contemporáneo español y de acoger a sus representantes” [4].
 
El museo despliega una intensa acción cultural, complementando su actividad expositiva, con la creación del CIDA: el Centro Internacional de Documentación Artística, que ha sido decisiva para atraer a expertos, investigadores y amantes del arte contemporáneo a consultar sus fondos. Desde la dirección del museo, Aguilera Cerni impulsó convocatorias de impacto internacional, como el I Encuentro Internacional de la Crítica de Arte, en septiembre de 1980, coincidiendo con el X aniversario de su fundación. En este mítico encuentro, ponentes como René Berger, Calvo Serraller, Román de la Calle o el malogrado Santiago Amón, sentaron las bases de una nueva perspectiva de la crítica de arte. El congreso mereció reseñas de especialistas como la de Gillo Dorfles en El Corriere Della Sera, alabando el contenido del desarrollo de este encuentro. En 1993, una nueva iniciativa de Aguilera Cerni reunía a seis de los Premios Nobel de aquel año, en un nuevo encuentro científico.
 
ASISTENTES
 
En la presentación del libro en el museo de Rubielos de Mora estuvieron presentes artistas como los pintores Gonzalo Tena, Rosa Torres y Ángel Pereira, así como el escultor José Gonzalvo. También asistieron el director de la galería valenciana Rosalía Sender, Ángel Garrido; el Director General de Patrimonio del Gobierno de Aragón, Jaime Vicente; la directora del Museo de Teruel, Carmen Escriche; la concejala de cultura de Rubielos, Carmen Bau y el alcalde de la localidad, Ángel Gracia, entre un numeroso público. El alcalde agradeció la presencia de todos los asistentes, amantes del arte, y volvió a reiterar el apoyo de la localidad a las actividades impulsadas desde este centro cultural, agradeciendo la labor de mecenazgo que la viuda de Salvador Victoria, Marie Claire Decay, realizaba una vez más con la edición de este libro.
 
 
  
 
 
Jesús Cámara, Gonzalo Tena, Jaime Vicente, Diego Arribas, Carmen Bau, Carmen Escriche, Marie Claire Decay, Román de la Calle y Ángel Gracia.


[1] TEJEDOR, Concha. Nota de prensa de la Agencia EFE. Madrid, 24 de mayo de 2010.
[2] BLASCO CARRASCOSA, Juan Ángel, Universidad Politécnica de Valencia, [on line]: Vicente Aguilera Cerni, Doctor Honoris Causa por la Universidad Politécnica de Valencia. Investido el 4 de mayo de 1990, http://www.upv.es/organizacion/conoce-upv/honoris-causa/vicente-aguilera/laudatio-es.html [Consulta: 25 de mayo de 2010].
[3] MILLAS COVAS, Jaime M. : «El museo abierto de Vilafamés», en Triunfo, 16-9-1972.
[4] PRATS RIVELLES, Rafael: «Vilafamés. Una realidad insólita», en Valencia Atracción, nº 453, octubre 1972, pág. 13-14.
Diego ARRIBAS
Escultor. Profesor del Grado de Bellas Artes de la Univ. de Zaragoza

Fecha de Entrega: 23/09/2010
Fecha de Admisión: 24/09/2010


<< volver imprimir