Número 54 | Marzo de 2021
Paseo María Agustín nº 20 Zaragoza - 50004     Tfno.: 976 28 06 60      jpl@unizar.es Normas/plazos para la propuesta de artículos
(call for papers)
imprimir
 
Entrevista a Ana Revilla, comisaria de la exposición Estudio Cañada, 75 aniversario
Con motivo del premio Ángel Azpeitia 2020
 
 

-¿Cómo surgió la idea de esta exposición? ¿Te contactó el Estudio Cañada o les propusiste tú celebrar así su 75 aniversario?

Fue el Estudio Cañada quien me propuso la exposición. De varios exalumnos había surgido la iniciativa de reconocer el magisterio de Don Alejandro y la influencia del estudio. Partían con unas notas de una exposición coral y una lista de alumnos que podían ceder obras para la exposición. A partir de ahí, empecé a dar forma al discurso expositivo. Mi propuesta hacia del estudio el hilo conductor, con su maestro y por supuesto con los alumnos. Durante más de un año investigué y leí sobre Alejandro Cañada, y eso me llevó a definir la secuenciación, y distribución de la exposición. Valoré qué mostrar del maestro o qué enfatizar del estudio. La muestra de exalumnos, quizás la más delicada de sintetizar, merecía reconocimiento de aquellos que habían promovido el homenaje, aunque decidí ampliarla con algunos más. Por supuesto, la familia debía tener su sitio, ya que continúan con el legado que queríamos celebrar. Por último, para transmitir todos los testimonios orales, decidí grabar el audiovisual que cerraba la exposición.

 

-La muestra se salía un poco del perfil tecnológico en el que últimamente te has especializado, aunque también incluiste entrevistas filmadas y otros recursos técnicos; pero la recreación del taller no se basaba en realidad virtual sino en un montaje con entrañables elementos reales de un espacio cargado de vivencias personales. Habrá sido una experiencia emocionante para algunos antiguos alumnos toparse con todo eso…

Soy una gran convencida de la importancia de promover las nuevas tecnologías dentro del museo y como herramienta creativa. Afirmo, siento, y sé que potencian de una manera muy especial nuestro arte y la manera de difundirlo. La realidad virtual nos lleva a espacios que de otra manera no podemos visitar. No obstante, en este caso, con la gran variedad de público al que iba dirigida la exposición, la pandemia, y ya que tenía la posibilidad de recrearlo en vivo, con objetos originales y olores originales, sentí que una recreación real llegaría a mas gente. Recoger las sensaciones que muchos de ellos han tenido al pasar por la exposición, escuchar el agradecimiento de haberles dado al oportunidad de volver a sentirse en el estudio….ha sido apasionante. Hay (y había) en el estudio muchos elementos emotivos: la radio, las batas, los caballetes, las escayolas, los pinceles, los marcadores de ejes, las piedras….Esa zona de la exposición, sin duda alguna, ha sido la más apreciada por el visitante, ya que hemos logrado que se trasladara al estudio, en el espacio y en el tiempo.

He utilizado la proyección para una de las obras que no podíamos trasladar y que era muy significativa, o como bien indicas, el soporte audiovisual para cerrar la exposición. En cualquier caso, la tecnología en esta exposición estaba al servicio del discurso, y al ser un homenaje, no quería que tomara demasiado protagonismo.

 

-Habéis sabido conjugar muchas obras y testimonios de artistas que, como un homenaje, han dado un carácter polifónico al discurso expositivo. ¿Ha sido difícil escoger? ¿Se han quedado fuera algunos con los que os hubiera gustado contar?

Ha sido una exposición muy complicada, por lo prolífico que era Alejandro Cañada y la cantidad de artistas que ha formado. Se ha quedado mucha gente fuera. Artistas que me hubiera encantado que estuvieran. Grandes nombres del arte aragonés que no estaban y que son parte de la historia del Estudio y de nuestro arte. De alguna manera, por Cañada ha pasado todo el mundo, y eso hizo muy difícil poner un corte. El espacio fue un gran condicionante. La ausencia de grandes nombres siempre “duele” de alguna manera, y por eso me refugié en respetar los criterios del discurso expositivo.

Por ejemplo, en toda la exposición se muestra obra inédita de don Alejandro: bocetos y estudios…. Y en la parte de “La Huella”, también quería hacer ese guiño al estudio del natural, al boceto, al dibujo de academia…. La formación, la didáctica y el magisterio de Cañada era una de las principales ideas a transmitir, y también lo fue a la hora de seleccionar la obra de estos artistas.

 

-Creo que ha sido una exposición muy popular a juzgar por la cantidad de gente que había las veces que yo la recorría con mis alumnos o con familiares. ¿Cuántos visitantes ha tenido en total? Quizá puedas contar algunas otras informaciones o anécdotas que puedan ilustrar mejor su recepción pública.

Pese a las restricciones de aforo, han pasado más de 5.500 personas. Y los materiales didácticos y audiovisuales tienen cientos de visitas, entorno a 500.

Ha sido una exposición que ha gustado a todo el mundo por la gran variedad de obra y soportes. Repetidamente los visitantes me han dado las gracias por haberles dado la oportunidad de disfrutar de una visita variada y rica en detalles inéditos. Con mucha frecuencia se ha visto a gente que ha llorado emocionada, que me ha pedido una segunda parte, etc. Una de las cosas más interesantes y muy motivadoras ha sido ver a público infantil en la exposición, disfrutando y preguntando.

 

-¿Qué ha supuesto en tu trayectoria y en la del Estudio Cañada esta exposición y el premio, que lleva el nombre de Ángel Azpeitia? ¿Hay planes de futuro que os apetezca compartir con los lectores de AACA Digital?   

Para el estudio ha sido muy importante, el homenaje a Alejandro Cañada, ha venido en un momento muy difícil, y la gran acogida de la exposición y el premio, son dos factores maravillosos para consolidarlo como estudio de referencia.

En mi caso, obviamente, ha sido un honor. Es un premio otorgado por mis compañeros profesionales y ese reconocimiento es único e indescriptible. Tiene un gran fundamento para mi. Además el nombre de Ángel Azpeitia, mentor, maestro, compañero…. me llena de orgullo. Siempre lo llevo conmigo, por todo lo que me enseñó, y que dé nombre a este premio hace que para mi tenga más valor e importancia.

Planes de futuro siempre. Estoy trabajando ya en varias experiencias inmersivas, usando al tecnología al servicio del museo y el espectador. Y preparando para un futuro cercano varios proyectos culturales. Es una suerte poder trabajar en esto, y cuando te reconocen tu trabajo, te hace ser más exigente y se alimenta tu creatividad para seguir diseñando proyectos culturales y exposiciones.

Jesús Pedro LORENTE
Director de AACADigital

Fecha de Entrega: 15/03/2021
Fecha de Admisión: 16/03/2021


<< volver imprimir