Número 52 | Septiembre de 2020
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Entrevista a enLATAmus
Premio Especial Ángel Azpeitia 2019 de AACA
 
 

El proyecto enLATAmus ha sido definido por sus propios creadores como un museo en una lata... una lata un poco grande, como un contenedor de barco. Allí hacemos exposiciones, cine, teatro, títeres, música, conferencias... y todo en un pequeño pueblo a 40 km de Zaragoza. Surgido en 2010 y situado en Remolinos, este “micromuseo” se ubica, efectivamente, en un contenedor de barco; que habitualmente se llena de proyectos culturales variados y vanguardias, logrando de este modo acercar al ámbito rural innovadoras experiencias artísticas. 

En primer lugar, querría darles la enhorabuena por este merecidísimo premio. ¿En qué momento se les ocurrió este proyecto? ¿Por qué decidieron darle esta forma?

La idea de enLATAmus surgió en la mente de David Giménez en Belem, junto al Tajo, un día de lluvia hace más de una década. Paseando a las afueras de Lisboa en medio de una tormenta, se refugió en un contenedor de obra reconvertido en café donde se encontró un concierto de jazz y pensó: ¿por qué no crear algo así a orillas del Ebro?

 

¿Cómo fueron los inicios de esta arriesgada propuesta? ¿Tuvieron apoyos?

Cuando en 2009 empezamos a buscar un contenedor portuario para enLATAmus nos encontrábamos al inicio de la crisis financiera. A pesar de ello, una empresa de construcción local, Demebesa, patrocinó la compra y traslado del contenedor. Por su parte, el Ayuntamiento de Remolinos siempre se ha mostrado muy receptivo: acondicionó un espacio del Parque del Dance para que pudiéramos ubicarnos, nos dio luz desde el primer día y nos facilita material para las actividades (sillas, proyector, sonido, pantalla…), así como el uso de espacios municipales cuando la lata se nos queda pequeña. La relación con el colegio del municipio, el CEIP Alfredo Muiños, también es muy fluida: los cursos de Primaria suelen visitar todas nuestras exposiciones y muchos de nuestros “artistas enlatados” pasan por el colegio a realizar talleres.

 

La tarea que realizan de difusión cultural en el ámbito rural es intachable. ¿Por qué decidieron ubicarlo en Remolinos?

David es de Remolinos, como Charly García, otro de los pilares básicos del proyecto. El resto de integrantes originarios (las hermanas Ana y Carmina Gustrán, Luis Miguel Ortego, Marta Lahuerta) también somos de la zona. Para nosotros tenía que ser allí, en la Ribera Alta. Pero de todos los sitios, enLATamus tenía que surgir en Remolinos. ¿Por qué? Porque en ese pueblo de apenas 1000 llevaban pasando cosas diferentes desde hace más de veinte años gracias al festival Sal a Remolinos, que se celebra cada mes de agosto, y gracias a refugios como el bar El Imperdible.

También es cierto que desde el primer momento la idea tuvo muy buena acogida, así que no hubo problemas. Muchas veces resulta más sencillo hacer algo en lugares pequeños: se encuentran menos trabas, te dejan más hacer.

 

Las exposiciones que llevan son diversas y la mayoría de ellas gozan de gran respaldo en el panorama cultural aragonés. ¿De qué manera llevan a cabo su selección?

Hay tres formas de que una exposición llegue a enLATAmus: la primera es que descubramos algo que nos llame la atención y contactemos con el/la artista para traerlo a Remolinos; la segunda es que le propongamos algo a un creador y ella/él acepte, produciendo algo nuevo para nuestro espacio; y la tercera es que nos contacten directamente, sugiriéndonos algo ya existente o algo que se quiere poner en marcha. Nos gusta cambiar de estilos y disciplinas, sorprender, improvisar. Hemos tenido fotografía, escultura, instalaciones artísticas, grabados, figurines, patrones y prototipos de moda, arte urbano, cuadernos de artista, ilustración… incluso una exposición de pintura sobre piedras de sal o una instalación viva, que iba creciendo bajo la lente de una cámara.

Nos gusta acoger a artistas que se encuentran en muy diversas etapas de su carrera, desde aquellos con reconocimiento internacional hasta otros recién salidos de la Escuela de Artes. La lista de nombres que han pasado es enorme. Pero si algo nos divierte especialmente es el programa de actividades más o menos paralelas que arropan algunas exposiciones: proyecciones, conciertos, recitales, charLATAs (conversaciones en la lata con invitados especiales), conTENEDORES (cenas temáticas en el contenedor), talleres, actuaciones, recitales… 

 

Una de las iniciativas más curiosas que han llevado a cabo ha sido la titulada “latares/altares”, pequeñas capillas portátiles de madera que contienen una obra de arte única. ¿Podrían explicarnos brevemente su funcionamiento?

Latares/altares es un homenaje a las capillas domiciliarias que todavía pueden verse en algunos pueblos. Estas urnas de pequeño tamaño o ‘capillitas’ contienen una imagen religiosa (un santo, la Virgen, la Sagrada Familia) y se pasan de casa en casa entre los fieles. La urna lleva una lista con aquellos interesados y cada familia ha de pasársela a la siguiente de la lista. La capilla rota por las casas, estando entre un día y un par de semanas en cada una, dependiendo del lugar, de la demanda y de la propia gestión de cada urna. La idea de llevar esta tradición a terreno enLATAmus surgió de Ana Gustrán, que recordaba las capillas en casa de su abuela, con sus velas rojas encendidas toda la noche. ¿Y si le pidiéramos a artistas amigos que nos diseñaran sus propios santos? Así que encargamos las primeras urnas a carpinteros y ebanistas y creamos la Cofradía del Último Delirio. Ya tenemos tres urnas en circulación (con obra de Pep Carrió, de Diego Fermín y de Aitana Carrasco) y una cuarta en preparación, aunque ahora con esto del coronavirus tenemos que repensar cómo volvemos a ponerlos en circulación…

 

¿Qué han sentido al recibir el premio otorgado por la Asociación Aragonesa de Críticos de Arte (AACA)?

La primera reacción fue de alegría: siempre gusta que reconozcan el trabajo hecho. La segunda reacción fue de sorpresa: ¿cuántos de los miembros de la asociación habrían estado en enLATAmus? Tal vez estábamos un poco cansados de que a veces parezca que lo que se programa fuera de las grandes capitales no existe… ¿Por qué la gente de los pueblos nos trasladamos a las ciudades –y a otros pueblos- a ver exposiciones, asistir al teatro, ver películas o escuchar conciertos y a la gente de la ciudad le cuesta tanto salir de sus circuitos habituales? De Remolinos a Zaragoza hay 40 kilómetros, los mismos que de Zaragoza a Remolinos. ¿Por qué tenemos que hablar de cultura rural y cultura en la ciudad? ¿Por qué no hablamos simplemente de cultura?

 

¿De qué modo piensan que puede ayudarles el galardón?

Es una buena forma de darse a conocer y, quién sabe, tal vez de que surjan nuevas colaboraciones.

 

¿En qué proyectos están trabajando actualmente?

Cuando comenzó la pandemia la escultura Cristina Berlanga exponía Cíclica en enLATAmus, exposición que, como tantas otras cosas, quedó en suspenso. Después de ella teníamos una exposición de carteles de Isidro Ferrer y una de fotografía de Judith Prat que no pudieron realizarse cuando estaban programadas y ahora están comprometidas, por lo que estamos repensando plazos y posibilidades. Tenemos un par de ideas que pensábamos desarrollar en 2021 pero que igual podrían adelantarse…

También andamos dándole forma a una nueva propuesta que pretende implicar a jóvenes de nuestra zona en el funcionamiento (programación, producción, comunicación, financiación) de enLATAmus, algo así como un programa de jóvenes comisarios que se unan al equipo como uno más.

 

Muchas gracias por dedicarnos parte de su tiempo y enhorabuena de nuevo por el reconocimiento. 

Ana ASIÓN SUÑER
Doctora en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza, Miembro de AACA y AECA

Fecha de Entrega: 18/09/2020
Fecha de Admisión: 20/09/2020


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