Número 41 | Diciembre de 2017
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De la fotografía construida a la construcción en la fotografía
Pilar Guerrero: A pie de obra y geometrías urbanas, Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón, Zaragoza

Atendiendo a la etimología, la palabra fotografía significa “escribir la luz” y el fotógrafo debería ser el poeta de la luz. Desde que se consiguió atrapar la luz por primera vez, apareció una ciencia que desde el principio tuvo la denominación de arte: la fotografía. Lo que la fotografía ha enseñado a nuestro ojo es a mirar el mundo cuando se detiene y mostrar ese momento que pretende ser “mágico”. Hermógenes de Tarso (s.II) acuño el término écfrasis que no es sino la representación verbal o textual de una representación visual. Explicar la obra de Pilar Guerrero, que se expone en el Colegio de Arquitectos de Aragón, es una tarea ardua porque lo intento desde la emoción y no desde la razón.

En fotografía es tan importante lo que se ve como lo que no se ve, es decir, no solo debe ser un espejo…debe ir más allá, por ello lo fundamental es la mirada y fotografiar lo inexistente. Arrancar a la realidad ese sustrato intangible que subyace en ella y que solo la mirada certera del artista es capaz de desvelar. Es la verdad desvelada que propone Angel González. En la exposición aparecen dos series fotográficas, una denominada “A pie de obra” y otra “Geometrías urbanas”. Ambas tienen como referencia la arquitectura y su potencial como caladero de inspiración. La luz se revela como una herramienta de la Arquitectura y en la Fotografía es imprescindible. Ese punto en común, ese instrumento inmaterial pero eficaz simbolizado por la luz que, aunque con objetivos distintos, sirve de nexo de unión, las aproxima y las une.

La primera serie, “A pie de obra” valora la capacidad expresiva de materiales utilizados en construcción: puntales, ferralla, hormigonera, encofrados…que mediante un lenguaje sencillo y encuadre adecuado crea imágenes desnudas con un fuerte contenido estetizante y con una gran carga evocadora. Los materiales estaban ahí, le faltaba la poesía, esa capacidad de comunicación que tienen las cosas... “que quietas están las cosas y que bien se está con ellas” nos decía Juan Ramón Jiménez. Pilar Guerrero los ha nimbado, les ha creado aura y los ha puesto en valor. Llevo 39 años visitando obras y esta exposición, en la que bulle un submundo, me ha acercado a una mirada nueva. No ignoraba el potencial de los materiales, pero esta aproximación para mí ha sido un gran regalo y sabemos que el regalo de la ignorancia es la capacidad de sorprenderse al adquirir el conocimiento.

En la segunda serie, “Geometrías urbanas” retrata fragmentos de edificios, con encuadres con los que consigue composiciones muy pictóricas. Están ahí, pero solo la mirada precisa y escudriñadora es capaz de desvelar lo que esconde el edificio. “La simplicidad es la gloria de la expresión” decía W. Whitman, esta serie conforma un trabajo minimalista, escueto en sus medios pero maximalista en sus efectos. Y en esta serie es donde texturas, materiales y formas, cobran un protagonismo sublime al acotar el fragmento de realidad que le interesa y decide el instante preciso de la toma, con esa luz y ese cielo azul almeriense tan especial.

La exposición se expresa, se mueve, palpita…..nutriéndose del propio espectador, en donde el propio relato formal y la técnica parnasiana palidecen ante la musculatura y potencia evocadora de la obra. La clave de bóveda ha sido establecer puentes entre la imaginación y el tema de la exposición. Materiales  de construcción y edificios existentes. Una exposición donde se entreverán la fotografía construida, es decir muy estudiada y meditada, hasta obtener el encuadre idóneo; la fotografía documental y testimonial de un presente que en el mismo momento de la toma se convierte en pasado; y la fotografía subjetiva ya que no es simple, ni mecánica, ni objetiva, porque expresa una forma de ver el mundo, una forma personal de mirar el universo inagotable de lo real. Una exposición en la que el silencio y la luz cobran un protagonismo principal y relevante. Un silencio elocuente, un oxímoron que seduce, provoca, desafía, estimula, denuncia, imita, sugiere, evoca, propone, declara, inspira, atrapa, fascina…. es la sabiduría del silencio.

Ricardo MARCO


Fecha de Entrega: 27/12/2017
Fecha de Admisión: 28/12/2017


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