Número 3 | Junio de 2008
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Entrevista a Lourdes Fernández , nueva directora de ARCO
 
 

P.- En general, el público asistente a ARCO 2008  ha valorado muy positivamente  la calidad y originalidad de sus obras. ¿Se han cumplido todas sus expectativas?

Estamos muy satisfechos con los resultados que se han alcanzado en esta edición. El secreto, sin lugar a dudas, se ha basado en la calidad de las galerías,  que han hecho un  esfuerzo enorme  en la selección de sus artistas y en la puesta en escena de sus stands, y también en las posibilidades que ha proporcionado la nueva distribución del espacio. Gracias a todo ello, y  los nuevos y atractivos programas artísticos que se han presentado, hemos logrado un nivel de calidad que el público ha sabido apreciar. Los visitantes han disfrutado de un abanico muy amplio de posibilidades que abarca desde al arte más emergente y actual hasta las obras de vanguardia.

P.- Usted  ha dicho que  quedó gratamente sorprendida cuando comprobó que los artistas de Brasil, país invitado,  eran todos muy buenos y que sus obras tienen mucho que ver con la música, con el color, con sus tradiciones. ¿En qué medida los artistas españoles, cuando realizan su trabajo, explotan el potencial sociológico y etnográfico, incluso antropológico,  que tenemos en España?

El tópico y la costumbre han estado presentes en los grandes maestros a lo largo de la historia y en la actualidad también ejercen, en cierta medida, una influencia sobre algunos de los artistas contemporáneos más cotizados. Fotógrafos de la talla de Alberto García-Alix o Cristina García Rodero han mostrado la realidad española más antropológica alcanzando un reconocimiento universal con su trabajo. Sin embargo, no considero que sea algo significativo del arte español que cada vez es más universal y dinámico. Si nos centramos en las últimas tendencias del arte actual, creo que se ha producido tanto en España como en el resto de los países una pérdida de identidad nacional en el arte.

   
P.- Al parecer, India será el país invitado en la próxima edición de ARCO, ¿espera que su presencia aporte una nueva filosofía al mundo del arte? ¿Le parece que al arte, en la actualidad, le falta cierta filosofía?

Todos los países invitados a la feria han mostrado una visión muy enriquecedora de su concepción del arte contemporáneo. Sin embargo, no considero que exista una filosofía que rija los parámetros de creación en el arte contemporáneo actual. La India, es un país con mercado artístico emergente que poco a poco se está consolidando en Europa y Estados Unidos. El creciente impulso económico, la constante revalorización de sus artistas y el auge del coleccionismo privado, hacen de la India uno de los escenarios más prometedores para el arte contemporáneo del siglo XXI. Por su idiosincrasia, complejidad y exotismo no será una presencia que pase desapercibida en desarrollo de la próxima edición de ARCO.

P.- El arte,  como dijo  Benedetto Croce, es pura intuición, ¿Querría argumentar  sobre esta definición? Cuando usted selecciona, ¿qué porcentaje deja a la intuición?    
 


La intuición a la hora de seleccionar una pieza de arte es algo primordial que se va adquiriendo con los años. Comencé a trabajar en el Museo D’Orsay de París y sin querer, me encontré desarrollando mi carrera profesional en el mercado del arte. Cinco años trabajando en la galería Marlborough y diez en la galería DV de San Sebastián me han aportado el conocimiento y la experiencia suficiente para conocer el mundo del comercio artístico y me han ayudado a confiar en mi intuición a la hora de elegir un artista prometedor y una buena obra.
 No obstante, la selección en ARCO corresponde al Comité Organizador, y esta siempre se hace sobre las galerías, si bien por supuesto tomando como uno de sus principales referentes la calidad de sus artistas.

P.- ¿Ha tenido que cambiar en algo su concepción sobre el arte a partir de haber asumido  la  responsabilidad de ARCO?

Las ferias de arte contemporáneo proporcionan un gran abanico de posibilidades para desarrollar proyectos artísticos. Son fenómenos en constante movimiento que fluctúan y evolucionan a sabiendas del mercado. Saber adaptarse a los cambios, difundir y promocionar el arte más actual es uno de los alicientes más atractivos que tiene dirigir una feria de renombre internacional como ARCO.

P.- Cómo ve ARCO dentro de 20, 30  años, ¿seguirá asombrando y sorprendiendo al visitante o por el contrario, volverán a ocupar los espacios del recinto lo que, los más clásicos, consideran como arte?

Desde su concepción hace 27 años, ARCO ha sido una feria polémica  por su propia concepción y perfil selectivo, que ha buscado comerciar, difundir e intercambiar el arte más actual utilizando como  promoción la labor de mecenazgo que realizan las galerías. Siempre hemos sido conscientes de la importancia del arte emergente y por ello ha ocupado un espacio relevante en la oferta expositiva de la muestra. Confiamos en que la feria continúe renovándose y evolucionando a tenor de los acontecimientos y de las nuevas tendencias artísticas para ocupar una posición privilegiada dentro de las futuras ferias de arte contemporáneo en el mundo.

P.- Siguiendo la misma línea de la pregunta anterior, ¿considera que, a la hora de seleccionar obras para ARCO, priman más las ideas aunque resulten a veces desconcertantes para el observador? Estoy pensando, por ejemplo, en la fotografía de una pareja que, en actitud escatológica, dan la espalda al público. ¿Qué criterios de valoración se siguen en este caso,  por ejemplo?

Los criterios de selección se basan en la calidad y en el posicionamiento de las galerías y sus artistas en el mercado internacional. En esta línea y en lo referente  a ARCO debo decir que estas directrices se basan en tres grandes ámbitos: el reconocimiento de la galería en el mercado internacional, la labor de promoción y difusión que llevan a cabo con sus artistas, y el grado de profesionalidad de la galería con sus programas de exposiciones, intercambios de artistas, proyectos internacionales y presencia en ferias extranjeras. Las 295 galerías participantes en ARCO han avalado con su trayectoria y prestigio los proyectos presentados por sus artistas. La vanguardia, la creatividad y el atrevimiento son algunos de los valores de la Feria, aunque  en muchas ocasiones ese atrevimiento ha sido cuestionado ya que el arte va por delante de la sociedad.

P.- Usted es consciente de que muchas obras de arte van a parar a los salones de los nuevos ricos que compran  arte porque les prestigia y, cómo no, por inversión. ¿Le duele a usted que así sea o ésta es una dinámica natural para que el lego rico acabe entendiendo de arte?


Comprar arte está de moda. Adquirir una pieza se ha convertido en un modo de invertir dinero de una manera eficaz, inteligente y dinámica. Lo más conocido en el mercado artístico era el mecenas y el coleccionista en el sentido más estricto. Pero ahora el arte contemporáneo, además de mantener ese estatus, también se ha posicionado en el mercado como un valor de inversión más en el que particulares expertos y empresas deciden gastar su dinero en piezas de arte.

P.- ¿Qué diferencias destacaría usted, si las hubiera, entre el coleccionista que a la hora de adquirir una obra de arte prefiere visitar al artista en su propio taller o por el contrario, el que acude a una feria como ARCO?

No creo que existan diferencias importantes entre coleccionistas que acuden al taller y los que acuden a una feria. A ambos les mueve su pasión por el arte y las creaciones. Sin embargo, las ferias internacionales como ARCO ofrecen en un mismo espacio una variedad de mercado muy heterogénea, y pone a al alcance de los coleccionistas una visión global y una panorámica amplia de la creación actual. Galerías, proyectos y artistas de todo el mundo se reúnen en un mismo espacio con el objetivo de vender y difundir sus propuestas. El coleccionista que acude a un evento como este busca variedad, calidad y ser sorprendido pero sobre todo espera encontrar una gran oferta de creaciones para poder elegir la pieza más apropiada a sus gustos personales.  En este sentido el contacto con las galerías es primordial a la hora de asesorar, documentar y orientar al coleccionista en su decisión.


P.- Cuando se decide comprar una obra de arte, ¿qué debe elegirse primero, la obra en sí, aunque sea de un desconocido o el nombre del artista?  ¿Qué es lo que haría usted?

A la hora de adquirir una pieza los criterios de selección son muy personales. Comprar una obra de un artista consagrado es sin duda una inversión de futuro. Los coleccionistas e inversores nacionales muestran en estos momentos una actitud cada vez menos conservadora y se atreven a apostar por artistas internacionales, así como por creadores emergentes, aunque el arte español sigue siendo el líder de nuestro mercado. Sin embargo, apostar por jóvenes promesas sigue siendo un reto y un aliciente para cualquier amante del arte y la estética.


P.- ¿Tiene usted datos sobre si ARCO influye en el aumento de alumnado en las Escuelas de Bellas Artes?


No, no tengo esa información, aunque este dato corroboraría el papel de difusión del Arte  contemporáneo que desde sus orígenes ha buscado ARCO. No obstante, representa uno de los focos de discusión más demandados por los futuros creadores ya que es la mayor plataforma de difusión y creación de tendencias del panorama nacional.

P.- Estuvo en Londres en la residencia de  Elena Ochoa y Norman Foster para presentar ARCO en un exclusivo marco  frente al Támesis. Sinceramente, ¿quién cree se ha beneficiado más de esa fiesta, ARCO o los propios anfitriones? O como ocurre en estos casos, ¿ganan todos?

La presentación de ARCO en Londres fue una propuesta de Elena Foster, que nos ofreció, con gran generosidad, su residencia para presentar esta edición de la feria a la prensa británica y a un grupo selecto de invitados relacionados con la cultura y el arte de todo el mundo,  y que ha tenido una amplia proyección. Es una persona muy inteligente con la que confío poder volver a colaborar en nuevos proyectos futuros


P.- La feria de ARCO, a decir de algunos participantes, ofrece unos servicios bastante precarios si se tiene en cuenta el precio que han  de pagar por asistir a la feria. Aún conociendo los esfuerzos de ARCO por complacer a todos, ¿hay alguna perspectiva de que ARCO 2009 amplíe sus instalaciones, mejore esos servicios…?


La tendencia actual es configurar una feria acorde a las necesidades de las galerías y del sector, y su criterio se tiene siempre muy en cuenta a la hora de diseñarla. Por otra parte, la segmentación en un evento tan grande como ARCO es la única manera de evitar aglomeraciones. Este año. El arquitecto Juan Herreros ha sido el encargado del nuevo diseño espacial en los pabellones 12, 14 y 14.1 de IFEMA que han comenzado a funcionar por primera vez esta temporada. El año que viene, esperamos subsanar todos los errores que se han cometido debido a la falta de rodaje de los pabellones y confiamos en obtener unos resultados tan positivos como los alcanzados en esta edición.

P.- Algunos galeristas de Arco se van con las manos vacías, no venden absolutamente nada. Muchos lo callan porque para ellos lo importante es haber estado en la feria, ¿Cree que les compensa a largo plazo  o han perdido, simplemente?

Participar en una feria como ARCO es un crédito en sí mismo, no solo por prestigio para las galerías sino como plataforma de proyección internacional. Para muchos galeristas no son tan importantes las ventas que se realizan a lo largo de la feria como los contactos que se establecen con comisarios y coleccionistas internacionales. Una feria como ARCO atrae a lo más selecto del mercado artístico y por tanto estar presente es ya un éxito. Además las ventas se generan con mayor fluidez cuanto más grado de penetración tenga la galería en el mercado, por ello las galerías internacionales son las que necesitan de un rodaje mayor para desarrollar su potencial comercial en el marco de la Feria.

P.-  Usted es gran amante de la fotografía y eso se ha notado en ARCO 2008, sin embargo algunos fotógrafos profesionales consideran que apenas han encontrado fotografías que merecieran la pena estar allí, ¿puede  decirme algo al respecto? ¿Qué criterios de selección se han seguido?


Este año, ARCO’08 ha contado con una presencia importantísima de fotógrafos en las galerías. Se han podido ver obras de los principales exponentes de la fotografía contemporánea y de vanguardia que no necesitan presentación. Maestros de la fotografía como Helmut Newton, Man Ray, Dora Maar o Brancusi han compartido espacio en los pabellones con fotógrafos contemporáneos de gran prestigio como David Lachapelle, Robert Mapplethorpe, Spencer Tunick, Nobuyoshi Araki , Vik Muniz o Vanesa Beecroft, que con sus instantáneas han pasado a formar parte de la historia universal de la fotografía. En el ámbito nacional, Sergio Belinchón, Cristina García rodero, Alberto García-Alix o Chema Madoz son algunos de los fotógrafos expuestos en las galerías españolas.  Una selección de gran calidad que pone de manifiesto la consolidación de la creación fotográfica en el mercado del arte internacional y en las principales colecciones del mundo, como un valor en alza.

P.-  Desde su punto de vista, ¿qué le falta y qué le sobra a ARCO?

La dirección de Arco proporciona un abanico de posibilidades que hay que saber escoger y optimizar. Nuestro objetivo es lograr que ARCO se convierta en una de las plataformas de mercado más importantes del mundo. Contribuir al desarrollo de las nuevas tecnologías en el arte es una de las principales apuestas que se han planteado en ARCO8. La presencia de nuevas ferias específicas dedicadas al arte audiovisual y de galerías especializadas ha contribuido al incremento de la difusión y comercialización de estas obras y ha inspirado a ARCO para crear un espacio destinado a la experimentación y la investigación de estos nuevos discursos creativos. En definitiva, lo importante es buscar la propia personalidad, y ARCO la ha encontrado en su vocación iberoamericana, y en el protagonismo de la nueva creación, dentro de un marco lo suficientemente global del arte contemporáneo, desde las vanguardias históricas hasta el arte electrónico y digital.

P.- ¿Qué nuevos retos busca para la nueva edición de 2009? ¿Alberga alguna aspiración inconfesable, alguna sorpresa?

Creemos que es importante avanzar y evolucionar con las tendencias mundiales del mercado. Por eso  en esta edición hemos apostado por los programas comisariados como Solo Project y Expanded Box y además hemos añadido una sección de performance que ha sido la novedad este año. El año próximo La India será el país invitado y se contará con el comienzo de proyectos innovadores como ARCO URBANO, que representa una apuesta de la Feria por crear una plataforma para la promoción del Arte Público en la calle.


P.- ¿En qué ha cambiado Lourdes Fernández desde que es directora de ARCO? ¿Cómo se ve a sí misma?


Absolutamente nada. Afortunadamente siempre he estado vinculada al mundo del arte, y  he podido desarrollar toda mi carrera profesional en este campo aunque desde distintos ámbitos. Por ello mi paso por ARCO para mi representa un reto por la dimensión y proyección que tiene este evento,  pero siempre enmarcado dentro de lo que constituye mi vocación por el arte.

P.-  Para terminar,  me gustaría una definición suya,  muy personal,  sobre el arte.

El arte es la apreciación de las distintas formas de expresión, de los distintos modos de interpretar la vida y el mundo, y de  la inmersión en la mirada que cada artista procura en su interpretación de la realidad. El arte es la aceptación de las diversas verdades que conviven de forma explicita en la mirada artística.

Concha PELAYO
Miembro de AECA

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